
Aunque parezca mentira en el Alcázar de Córdoba llegó a convivir la reina de Castilla Isabel la Católica y la reina de Canaria Abenchara Chambeneguer.
Abenchara fue hecha prisionera por los conquistadores de Canarias Alonso Fernández y Hernán Peraza que no desaprovecharon la ocasión para hacer valer sus méritos ante los Reyes Católicos, al descubrir que Abenchara no era una esclava más, sino que era la Guayarmina y a pesar de su grave estado de salud y embarazo fue embarcada a la Península, viajando hasta Córdoba para entregársela a los Reyes.
Abenchara al estar embarazada y muy enferma, la instalan en el mismo edificio donde vivía la reina.
Los reyes sabían que el retener a Abenchara seria la mejor baza que podrían tener, para presionar a su esposo, Tenesor Semidán, y así evitar las revueltas de los indígenas y negociar un tratado con las islas del archipiélago.
Curiosamente ambas reinas se encontraban en avanzado estado de gestación, habiendo nacido sus hijas con una diferencia de tres meses. Primero y por parte de la reina Isabel la infanta María a fines de junio, quien de mayor llegará a ser Reina de Portugal y, Abenchara da a luz una niña que por nombre pusieron Catalina y que nació el 30 de septiembre de 1482, como se demuestra en los informes del pago que realizó Juan de Frías, de seis reales a la partera.
En esos mismos informes dice el Alcaide del Alcázar:
"Gasté con la dicha reina de Canaria, de su mantenimiento de once meses y medio que la tuve en mi poder, hasta quince días de agosto que la entregué a su marido por mandato del Rey nuestro señor, para llevarla a su tierra……. 4.000 maravedíes".
La Reina de Canaria fue bautizada durante su estancia en Córdoba como Juana Fernández . El nombre se le impone en honor de la pequeña infanta real que más tarde será Reina de España, y el apellido, Fernández o Hernández, como indistintamente se escribía en aquellos tiempos, en honor al rey.
Una vez firmado el pacto con los Reyes, Tenesor recoge a su esposa en Córdoba y vuelven a Canarias para tratar de apaciguar las rebeliones que existían en las islas.
No se tiene muy claro si la pequeña Catalina la canaria se marchó con sus padres, pues de nuevo aparece en el reino de Castilla con cinco años y se habla del cariño que le tenían los Reyes Católicos; pasándola al servicio, como menina (dama de compañía) de la propia infanta María, durante los próximos años permaneciendo en la Corte Española donde recibe la educación religiosa y cortesana de su época.
Años más tarde, cuando ya es una mujer, volverá a Gran Canaria casándose en Gáldar con tres maridos diferentes, el castellano Pedro de Vega, Adán de Acedo y Blas Rodríguez, sin haber enviudado de ninguno de ellos, teniendo numerosa descendencia.
Antes de morir, Catalina, encomienda a su tercer marido sus voluntades en un testamento otorgado ante un escribano poco antes de su muerte donde deja claro que es “la hija de Hernando de Guanarteme, rey que fue de esta isla”.
Catalina, la llamada Canaria, fallece en Agüimes a los 44 años de edad, de la peste.
En el Alcázar de los Reyes Cristianos existe esta placa en memoria a la reina de Canaria Abenchara Chambeneguer.
(Fotografía e historia recogida de internet)








6 que se abanican:
Que desgraciados, osea que encima que robaban un territorio, se traían a quien les daba la gana disponiendo de sus vidas, que cabrones!
Besos y salud
Pues si Genín, esa eran las conquistas en aquellos tiempos.
Esa señora se tiró al menos un año en el Alcazar de Córdoba a la espera de si marido.
Un abrazo
No tenía ni idea de esta historia,
muy interesante.Lo que no entiendo
es lo de los tres maridos,sin enviudar,si por lo que dices fue
bautizada.
Saludos.
Qué interesante, a pesar de estar terminando la Licenciatura en Historia, me acabo de enterar de este hecho. Muy buen post.
Ben, en aquella época en Canarias existía el matriarcado. Y aunque esta señora fué bautizada (Que no sabemos si en contra de sus ideas y principios como ocurrió con árabes y judios que se quedaron en España)Cuando volvió a su tierra donde estaban sus raices y su cultura, pues me imagino que asumiria la costumbre típica que era la poliandria (Mujer que tenía tres maridos) En aquel tiempo el primer marido ejercia la "covada" por la que asumia la paternidad de los hijos de su esposa a pesar de que fueran de los otros dos maridos.
Saludos
Gracias Lucas. y recuerda que cuando vayas a visitar el Alcázar de los Reyes Cristianos ve a ver la placa que existe sobre este hecho. (Si no recuerdo mal está cerca de los baños reales en uno de los patios.)
Saludos
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