Córdoba es una ciudad milenaria, apasionante y profunda… Donde sus callejas, balcones y patios guardan increíbles leyendas.

martes 18 de octubre de 2011

Al-Zarqali

Azarquiel, que significa el de los ojos azules, nació en Córdoba aunque muchos dicen que su nacimiento fue en Toledo.
El “Cortobi”, que así lo llamaban, era hijo de un cincelador, desde joven trabajó como herrero y orfebre y, a pesar de que se piensa que era analfabeto, destacó por su gran habilidad en el trabajo de los metales.
Como buen artesano, se especializó en la elaboración de instrumentos científicos de precisión.
Se trasladó a Toledo donde estuvo trabajando alrededor de 20 años, siendo la figura más destacada del grupo de astrónomos y matemáticos reunidos por el cadí Ibn Sa´id.
Ante la inminente conquista cristiana de la ciudad se trasladó a Sevilla y posteriormente volvió a Córdoba, donde pasó el resto de su vida hasta su muerte.

Realizó observaciones del sol, la luna y las estrellas con instrumentos que él mismo construía y escribió obras sobre astronomía, algunas de las cuales han perdurado hasta nuestros días, como sus tratados sobre la azafea, el ecuatorio, la esfera armilar, el año solar y las estrellas fijas.

Inventó la al-sfiha o azafea, tipo de astrolabio que reproducía los movimientos de los astros en una superficie única, de la que creó dos variedades, una más sencilla y otra más complicada cuyo dorso está dividido por dos diámetros en cuatro cuadrantes graduados, de los que el inferior derecho contiene un cuadrante de senos de 0 a 90º. Sobre el radio dividido en 60 partes se levantan 60 perpendiculares, constituyendo cada una el seno de un ángulo. Es el segundo cuadrante de senos que se conserva y da cuenta del uso de la trigonometría en al-Andalus.

El 15 de octubre de 1100 muere en su tierra el mayor astrónomo del periodo islámico español, cuyo nombre es apenas conocido, realizó aportaciones instrumentales ingeniosas e imaginó ideas y conceptos que sólo han sido aceptados como válidos con el transcurrir de los siglos

4 que se abanican:

Genín dijo...

Yo lo que veo es que los cordobeses mas sabios llevaban turbante...jajaja
Besitos y salud

teresa dijo...

Hay que ver, amiga Jerusalem, la cantidad de personajes importantes y con tanta aportación a la ciencia, nos ha dado nuestra querida Córdoba.
Gracias por mostrarnos a estas personas, desconocidas para muchos de nosotros y que los conocemos a traves tuya.
Un fuerte abrazo.

Jerusalem dijo...

Genin, tantos siglos aquí dio para mucho!!

Besos guapo

Jerusalem dijo...

Teresa, es verdad, muchos personajes desconocidos incluso por nosotros, los cordobeses.

Un abrazo guapa

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