Córdoba es una ciudad milenaria, apasionante y profunda… Donde sus callejas, balcones y patios guardan increíbles leyendas.

sábado, 28 de mayo de 2011

El rejoneador D. Antonio Cañero

En la calle Osario número 31, nace Antonio Cañero Baena, hijo de Manuel Cañero Velasco, comandante del Ejército y profesor de equitación en un picadero de su propiedad.
Escogió la carrera militar en el arma de Caballería, pero pronto, inició su participación en festivales taurinos benéficos.
Su carrera se desarrolla entre 1921 y 1936 y tiene por exitosos escenarios, además de las plazas españolas, Paris, Portugal, Venezuela, Perú y México.
Su jaca era "La Bordó", a lomos de la cuál consiguió sus mejores éxitos y logro salvar su vida en más de una ocasión.
Por recordar alguna de sus actuaciones, cuentan que una tarde en Córdoba, en la que resbaló y cayó, quedando Cañero al descubierto frente al toro, éste se arrancó hacia el derribado rejoneador, la jaca con presteza se levantó arrollando a su dueño y llevándose tras de sí al morlaco. Fue un quite excepcional que habla por sí solo de la torería de "La bordó".

Una faceta desconocida de nuestro paisano es que fue “actor de cine”...
A requerimiento de una de las actrices más importantes de su época, la francesa “Musidora" (Jeanne Roques) gran aficionada a la Fiesta Nacional es convencido para actuar como galán en la película “Sol y Sombra” de la que es directora y protagonista principal, la cual por cierto fue muy bien tratada por la prensa francesa e incluso el Rey Alfonso XIII tuvo palabras de elogio para ella.
Tras el éxito en su debut, Cañero realiza el documental “Tierra de toros”, rodado en su mayor parte en la dehesa “Córdoba la Vieja”, junto a Medina Azahara (que fue propiedad de Lagartijo el Grande).
Después interviene en la película “El Bandolero” de la Metro, junto a Renée Adorée, importante actriz de aquellos años.
Durante su estancia en México interviene en “La Boda de Rosario” y por último, en 1939 toma parte en el primer documental taurino realizado en España después de la Guerra Civil, dirigido por Rafael Gil, festejo en el que además de Cañero y con ganado de las más prestigiosas ganaderías actuaron: Marcial Lalanda, Vicente Barrera, Pepe Amorós, Domingo Ortega y Pepe Bienvenida.

Cañero, era un hombre bastante generoso y ayudó económicamente a muchas personas.
Era desprendido y no sentía apego por el dinero... Nunca se casó, pero si tenia su “querida habitual”, que se llamaba, María Morales Vidal, una mujer de presencia exuberante con un único agravante, que era que estaba casada con un fotógrafo de la ciudad, apodado “el Canuto”.
Esta historia era pública en Córdoba, y esto le costó que mucha gente le diera la espalda.
Por ello, fue muy generoso con la Iglesia... ¡Tal vez, con la esperanza de recibir el perdón! Donando 51.500 metros cuadrados con una finca de su propiedad a la Asociación Benéfica Sagrada Familia, creada por el obispo fray Albino, iniciando la construcción de un barrio a espaldas del de la Fuensanta, con casas unifamiliares de una planta para familias necesitadas, al igual del que se estaba alzando en el Campo de la Verdad.
Desde entonces el barrio lleva su nombre, Cañero.

Cuando cayó enfermo afectado de una leucemia irreversible, se deterioró bastante y dejó prácticamente de salir. Se pasaba las horas sentado en una butaca, y allí recibía los pocos amigos que se interesaban por él.
D. Antonio Cañero murió el 21 de febrero de 1952 a la edad de 67 años

(Foto recogida de internet)